Es el segundo año que pongo este cartel. A la vuelta empezaremos la tercera temporada. Aunque hubo rumores de cancelación, porque la audiencia era por momentos discreta, los ejecutivos, siempre los ejecutivos, valoraron positivamente la fidelidad y alta calidad de los asiduos de este blog. Extraños picos de audiencia, como las 86 visitas del pasado 28 de julio también resultan lo suficientemente intrigantes para ayudar a que esto siga adelante, sin necesidad de matar a ningún personaje, ni recurrir a escenas gratuítas de sexo.
Es hora de cerrar esto por un tiempo. No creo que el calor derrita las ideas, pero sí que es mal compañero de las ganas de escribir. Tengo unos días antes de irme de viaje, y voy a ver si aprovecho para ver unas cuantas películas que tengo pendientes -ya empecé, con la argentina Tiempo de valientes, que recomiendo-, para acabar un libro -Creación de Gore Vidal, voy por los dos tercios, y empezar otro (a determinar), o incluso para no hacer nada, como en esas vacaciones de niño que tan bién reflejaban los maestros Sempé y Goscinny.
Haré un par de días de playa intensiva, y luego otros de mar y rocas, o sea menos estar tirado al sol -eso me aburre, sinceramente- pero igualmente bañarme en el mar, que es casi lo que más me gusta del verano.
Porque después de todo, lo de ir a Polonia quizás no sea tan buena idea, al menos no inmediatamente. El ambiente anda un poco revuelto por allí. Fuí a una agencia de viajes y me dieron este programa, un poco extremo para mi gusto. Así que un poco de sol y playa, y sobre todo mar, y a la vuelta lo veremos todo con más calma.






