Esto de las rotaciones no es nuevo. Lo han practicado con mayor o menor éxito diferentes entrenadores. Unos utilizan esa expresión con naturalidad, como dando a entender que es una filosofía de vida. Benítez, por ejemplo, al que acusaba la pérfida prensa albion de marear a los jugadores. Otras veces, los cambios de cuatro jugadores de un partido a otro se apoyan en la imprevisibilidad. Estoy convencido de que Johan y Charly preparaban las alineaciones la misma mañana del partido. Leían los periódicos, y luego sacaban un equipo que no hubiera dicho absolutamente nadie. Me los imagino descojonados, ”este no la asierta ni uno”, diría el Profeta.
Lo de Pep no sé muy bien a qué obedece. A lo mejor hay estudios exhaustivos de los parámetros biométricos de cada jugador, que además reflejan exactamente qué día y a que hora conviene a un jugador estar en el campo, en el banquillo en la grada o en su casa. Pero me parece que lo de las rotaciones del Barça actual es algo más sofisticado y simple a la vez. Consiste en no sacar lo mejor de tí hasta que el enemigo se haya confiado. No dar por tanto un once titular fijo, sino irlo cambiando como en una ruleta.
Es la táctica de Iñigo Montoya. Sí, el de “hola me llamo Iñigo Montoya, tu mataste a mi padre, prepárate a morir”. Esa táctica consistía en dar ventaja al contrario. Luchaba con la izquierda, y al cabo de un rato revelaba el secreto. No soy zurdo, decía, y machacaba al desconcertado rival. Claro que eso le servía con los españoles como él. Si embargo cuando se encontró al pirata Roberts, patrocinado sin duda por multimillonarios rusos o americanos -y encima con un capitán escocés al mando- el truco le sirvió de poco. Roberts también lo aplicaba y lo noqueó. Por eso, hay que tener cuidado, que una cosa es dar un poco de ventaja, y otra es jugar con una mano y un pie atados. Eso es lo que pasa si de golpe pones a 6 que nunca juegan juntos.
Miremos el lado positivo. Un efecto colateral es que en el futuro, cuando se recuerde al Barça campeón de 2009, los niños recitarán de carrerilla la alineación ganadora, no de 11 sino de 15 o más: Valdés Alves Puyol Piqué Marquez Abidal Touré Xavi Iniesta Keita Busquets Gudjohnssen Messi Henry y Etoo.


