Paris desde el río

La última vez que ví Paris fue la semana pasada. Hablando con propiedad, también era la primera. La había visto de lejos -en autocar, camino de Londres-, pero nunca había estado. En un viaje aprovechado al máximo, pude al menos captar parte de lo que es esa ciudad. Tres días no dan para mucho, menos si se viaja con niños, que lógicamente condicionan, pero cumplí escrupulosamente el catálogo de tópicos.Entre ellos, el viaje en Bateau por el Sena.

Vaya por delante que en relación a este tipo de cosas yo soy muy escéptico, sobre todo a priori, porque luego tengo que confesar que no me disgustan. Por ejemplo, arrugo la nariz sistemáticamente cuando mi mujer propone algo como un simple paseo por el puerto de Barcelona en las viejas golondrinas. Luego no lo paso mal.

En este caso, sabía que no me iba a escapar, así que adopté una táctica más práctica. Aceptar, sin fingido entusiasmo, que el paseo por el Sena era inevitable. Era sábado, 26 de agosto, por la tarde. La cola para subir a la Torre Eiffel era de más de una hora, y ya habíamos caminado un buen rato, así que no quedaba otra que el barquito.

Mi mujer se había fijado en unos en concreto, muy glamourosos, los llamados Bateaux Mouches, que ¡oh que pena! no salían hasta las 20.30. Eran las siete y pico y era demasiado tiempo de espera, así que yo me fijé en otros, menos modernos, ciertamente, más baratos, y con un público en la cola de espera que indicaba que las Vedettes de Paris, eran la alternativa cutre al tema. Después de hacer una cola en que se nos coló un grupo de treinta escandinavos que coparon la parte alta del Lutetia, la joya de la flota, pues era en parte cubierto, logramos situarnos en una zona relativamente buena.

Empezó así el crucero, de una hora, media de ida, media de vuelta al mismo punto de partida. Dignos de mención, el sistema de megafonía de sonido nefasto, que al ofrecerse en tres idiomas, francés, inglés y español, hacía que la referencia al edificio de la derecha se oyera tres minutos después de verse, y los cristales interiores que me atrevo a decir que nunca habían sido limpiados.

Estuvimos un rato en la proa, fuimos pasando por los diversos puentes, mientras observámos la numerosa comunidad clochard, los bailarines de tango, y otra fauna variopinta que llena las orillas del Sena. De entre todo me quedo con el recuerdo imborrable de la solidaridad entre Bateaux. Prescindiendo de que éramos sin duda el barco de la clase baja, éramos saludados con alegría por los más pudientes, aquellos que se arreglan y se visten de punta en blanco para gastarse no menos de 200 euros (mode hipérbole off) por cabeza en una cena, y que luego, al parecer a falta de cosas mejores que hacer -o sin duda víctimas de la lentitud de servicio tan carácterística de Paris, ahora ya lo sé, como el propio Sena- se entregaban con entusiasmo a saludar a los demás.

Y para acabar una canción, que habla de Bateaux precisamente, de los de verdad, de los de Tom Sawyer, de los que van por el Mississipi. En el Sena también hay de esos, claro.

Canta Shelby Lynne, Where I’m from, de su disco I am Shelby Lynne que subiré un día de estos a la sección Listen to me now.

Heaven knows this ain’t no margaret mitchell
Where the oak trees meet the pines
I know it might sound kinda simple
Oh but it’s mine oh it’s mine

Thought I heard a logman cuttin’ timber
Down the mississippi line
I’m up the old tombigbee river
High as the pines, all the time

Elegamment les batos passant
Ben on la flota vec du van
All I’m trying to say is i’m
Never far away from
Alabama frame of mind

Jubilation risin’ on the bayou
Celebration in the wind
Father pat gives benediction
Cross the coden bridge again

Crickets spreadin’ rumors by the shoreline
With the lonesome lady whine
Crab trap full of nothin
I’m high as the tide, all the time

http://rapidshare.de/files/32022144/01-Shelby_Lynne-Where_I_m_From.MP3.html

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2 comentarios to “Paris desde el río”

  1. trementina Says:

    Que interesante última y primera vez que visitaste Paris.
    Yo he viajado, pero nunca a Paris, aunque si la cosa no se estropea en Noviembre me acercaré por última y primera vez, por tres o cuatro días.
    Yo lo del barco casi pasaré que me mareo.

  2. Paris desde el río 1½ « Tácitamente Says:

    […] cerca de año y medio empecé con una historieta titulada Paris desde el río. Año y medio después volví a Paris, y volví a verlo desde el río. En algunos aspectos puede […]

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