Eurodisney, otra visión

Image Hosted by ImageShack.us

En mi reciente viaje a Paris, pasé dos días en Eurodisney. La impresión general no es mala, ni mucho menos, pero las expectativas tampoco eran muy altas. Yo no soy un gran aficionado a este tipo de cosas, aunque cuando era pequeño me gustaban, claro, los parques de atracciones, y sobre todo las montañas rusas. No negaré que hay atracciones objetivamente interesantes, como esa de los Piratas del Caribe, una de Buzz Lightyear, o la que más me gustó, la que te metes en un carguero de Star Wars y te lleva luego a la mismísima estrella de la muerte. Y por lo que parece, a los niños, sobre todo a los más pequeños, también les gusta mucho. Y es que claro, tampoco es normal que estes cenando y aparezcan a saludar, Mickey, Chip (o Chop, no sé), Igor o Minnie. Y tiene un punto de encanto surrealista, sobre todo cuando captas que en algunos casos, el que está emocionado no tiene 3 ó 5 años, sino aproximadamente 35.
Sin embargo, hay algo inquietante allí, que se proyecta como una larga sombra. No tiene que ver con que sea escandalosamente caro, desde el hotel, hasta la entrada al parque o todo lo que hay dentro. Es otra cosa, es ese aire de falsa irrealidad. Es esa musiquilla meliflua que te acompaña a todas horas, o el terrible parecido (especialmente Main Street) con la ciudad del Show de Truman, con todo el mundo exageradamente sonriente.

Allí me pareció ver que ese sitio saca lo peor de uno mismo, del ser humano del siglo XXI. Como ejemplos, los tumultos y aglomeraciones para colocar en primera fila al niño desconcertado y hacerle una foto con Blancanieves o Mr. Smee, o ese grupo de cinco adultos, tres con la camiseta del Athletic, por cierto, que a pesar de los lloros y gritos desesperados del niño que iba con ellos se empeñaron en subirse, todos, a la vagoneta que te lleva en unos 2 m.15 s. por el cuento de Blancanieves.

Así que hay un lado oscuro, una sensación de irrealidad, que me pareció al final lo más interesante de todo. Y esta vez, la foto, aunque borrosa, captó verdaderamente la esencia del momento, el niño y el burro, abrazados, sonriente el niño, con cara de circunstancias el burro, un conjunto aturdidor pero poderosamente atractivo.

Anuncios

Una respuesta to “Eurodisney, otra visión”

  1. pepa Says:

    a mi este parque me parweeeeeeeewhglvieht mue ydysi d

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: