Archive for 22 mayo 2007

Profesor Baba

mayo 22, 2007

El otro día me dieron esto a la salida en el metro. Me lo dio un señor negro, que bien pensado, podía ser el mismísimo Profesor Baba. Aunque si nos fiamos de los 25 años de experiencia debería haber empezado a los cuatro o cinco años. No sabía si ponerlo aquí, porque no me gustaría hacer enfadar al Profesor Baba. Tiene que ser temible, y a lo mejor me lanza un conjuro o algo. Pero luego pensé que al fin y al cabo lo que busca es publicidad.

Desde luego el cartelito, tamaño octavilla pequeña (ahora llamada flyer) ha sido redactado por un maestro del marketing. El describirse como gran medium espiritual mágico, la referencia a la alta magia africana (ergo en magia africana también hay clases), o a los espíritus mágicos más rápidos que existen, me han dejado intrigado, pero también fascinado, y convencido de que si alguna vez lo llegara a necesitar, recurriré al Profesor Baba.

Mientras, me quedo con Baba O’Riley.

Spam

mayo 9, 2007

Este sketch de Monty Phyton es el origen del empleo de la expresión para designar el correo basura. Yo recibo mucho, y no me gusta eso de poner filtros porque no me acabo de fiar de ellos. Así que pacientemente los borro cada mañana. No he podido evitar quedar atrapado por esos nombres tan sugerentes. Te dan una historia medio hecha, solamente hay que rellenar huecos. Reconozco que el argumento no es gran cosa, pero estos nombres son insuperables (todos de mi carpeta de basura). Con ustedes, un adelanto del primer capítulo. Y si a alguien le suena, es porque esto ya lo he puesto en otro sitio. Hablando de spam, qué menos que usar un refrito, eso sí, de uno mismo.

Era una fría mañana de agosto. El día había empezado de manera sorprendente. Lo raro no era que hicera frío en agosto, pues eso es lo habitual en Buenos Aires, sino que el viejo Amos Smallwood estaba a punto de despegar del aeropuerto de Ezeiza en su lujoso jet privado. Era ciertamente extraño verle lejos de su rancho tejano. Apenas abandonaba el Estado, ni siquiera el condado, de hecho casi no salía de casa. Sus allegados, de haberlos tenido, le hubieran llamado el ermitaño.

Acompañado de Walter Van Dessel y Sylvia Hudson bajaba de la discreta limusina (si es que una limusina puede ser discreta) y, siempre con la frente alta, caminaba hacia la escalerilla.

Unos metros detrás de él, Sam Crowe hijo ilegítimo de Amos, y Corine Dailey, esposa del anterior, se apresuraban para no quedar muy rezagados. Completaban el nutrido grupo Gunilla Chaffee y Cleisthenes Hitchings, cuyo papel en la expedición era, y sigue siendo, una incógnita.

¿Qué hacían todos estos personajes tan lejos de Texas? ¿Qué había hecho que Amos Smallwood volviera a volar después de los más de 60 años transcurridos desde agosto de 1945?

 

 

(continuará) … o no