Archive for 24 octubre 2007

Halloween

octubre 24, 2007

Esto del Halloween ya me ha pillado mayor. O sea que no le veo ni maldita la gracia. Me parece un ejemplo más de colonialismo “cultural”. No es que sea gran defensor de las tradiciones, la mayoría me parece que se convierten en rituales sin mucho sentido, pero aquí ya teníamos la castanyada. No es que sea nada de mucho glamour, pero aprovechando que el 1 de noviembre es fiesta, la noche antes existía (existe) la tradición de comer castañas y boniatos, con moscatel y nosequé mas. Ya digo que no soy mucho de tradiciones, pero esta la acataba, porque no te obligaba a nada absurdo y sobre todo artificial.

A los niños les gusta, les encanta. Está claro que es más atractivo disfrazarte de vampiro o esqueleto, y salir a pasear por el vecindario con los amigos a ver si te dan caramelos que quedarte en casa en la mesa comiendo castañas. Para ellos es algo ya incorporado a su ritual, como los reyes o los carnavales. Lo que me dejó el otro día asombrado es el negocio que se mueve ya en torno a esto. Jugueterías, tiendas de disfraces y partes de otras muchas de otros sectores, como librerías o floristerías, se vuelcan con esta fiesta, la gente compra adornos para la casa, velas, chocolatinas con forma de calabaza, todo tipo de trajes y complementos, como guadañas o dientes de vampiro. Y es que al final ese es el tema. La Navidad queda lejos y hay que encontrar algo para gastar el dinero entre el final de las vacaciones y la subida de lo que será luego la cuesta de enero.

Había un chiste que decía “si un catalán se tira por la ventan tírate detrás que hay negoci“. Yo diría que si los yankees inventan una fiesta, impórtala que hay business seguro. De aquí a pocos años todos comeremos pavo el día de acción de gracias. Al tiempo.

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Días grises y pelotas de goma

octubre 13, 2007

Hace poco escuchaba que empezaba el curso y hacen falta 3000 profesores, solamente en los colegios catalanes. Era la primera semana y en la sede de Educación había un sistema de reclutamiento bastante alucinante, por la imprevisión que refleja detrás. Había una directora de un colegio que se había ido dispuesta a hacer la oferta cara a cara, a quien reuniera el perfil que necesitaba.

No sé porqué, bueno ahora releyendo sí, pero me acordé de una vez cuando era pequeño. Era la época de las manifestaciones estudiantiles, sería el año 77 o así. Mi casa quedaba en medio del recorrido habitual, así que el autobús escolar que no podía pasar me dejó en la calle de al lado. Eran menos de 50 metros, y éramos tres o cuatro que bajábamos en esa parada. De repente doblamos la esquina y nos encontramos de frente con la cabecera de la manifestación.

Me acuerdo del momento, y de lo que sentí. No fue miedo, ni nada parecido. De algún modo, eran de los nuestros, y sobre todo, estaba acostumbrado. Las manifestaciones eran habituales, con un vecino solíamos hacer recolecta de pelotas de goma, preciado trofeo por el que él a veces incluso saltaba al campo antes de acabar el partido. Vamos, que salía a la calle cuando estaban recién disparadas, en medio del intercambio de piedras por pelotas. Yo siempre he sido más prudente.

Total, que más bien tuve vergüenza, porque nos rodeó la cabecera de la manifestación y a coro empezaron a cantar “mira un niño sin escuela, y sus profes sin trabajo”. No debió durar mucho, supongo que siguieron para adelante inmediatamente, pero aún recuerdo la letra y la música, y la sensación de estar allí en medio de toda esa gente, de protagonista involuntario, sin saber qué decir, qué hacer, qué cara poner.

Dime porqué los domingos por el fútbol me abandonas

octubre 8, 2007

Siempre me gustó esa letra, versión traducida interpretada por Gelu de una canción de Rita Pavone que en italiano dice lo mismo. Lástima que hace mucho que no se cumplía. Ayer fui al fútbol, en horario de la época de la Pavone, las cinco de la tarde. Aunque no hablaré del partido, sino de ir al fútbol a esa hora.

De entrada, es todo mucho más natural, es decir, el fútbol de dia (parece que) se juega para los van al campo, y no con esos focos que le dan un aire de espectáculo televisado, un gran plató del que los aficionados que van a verlo en directo son meros figurantes -en realidad es así-.

El Barça no jugaba en casa a las cinco desde hace más de dos años, desde la primavera de 2005, contra el Betis. Llegó a ir perdiendo 1-3, pero en el último minuto pudo empatar 3-3. Fue el primer partido que llevé a mi hijo al campo. Mi primer partido como hijo en el Camp Nou también fue contra el Betis. Creo que fue el último partido que jugó Krankl con el Barça, así que ha llovido. Perdimos 1-3.

Cuando en la versión 2005 íbamos 1-3 pensaba que esa simetría tendría algún significado cósmico. Al empatar a tres pensé que el mensaje era que las cosas iban a mejor, que la generación siguiente siempre mejora a la anterior. La señal divina había cambiado radicalmente en unos minutos. El caso es que en el fútbol hay que hablar siempre a posteriori, sobre seguro, sabiendo el resultado, y de ese modo sirve cualquier interpretación, por peregrina que sea.

En fin, ya me perdonaran -os trato de usted porque ahora dudo si perdonaréis lleva o no tilde- por la disgresión, pero es que ese horario es tan evocador como hablar del UHF o del Naranjito (en esa época se cantaba aquello de “el sol ilumina el estadio”, cosa imposible en esta época de focos). Peco de ombliguismo, ciertamente, porque muchos equipos sí juegan a esa hora.

En todo caso, esa imagen de sol y sombra, ese olor del puro -agradable mientras no lo tengas justo delante-, esa sobremesa de domingo con dosis extra de adrenalina, una buena bronca al árbitro -ayer se llevó un par- solamente se conciben un domingo a las cinco.

Por qué, por qué… los domingos por el fútbol me abandonas
no te importa que me quede en casa sola.
no te importa
por qué, por qué… no me llevas al partido alguna vez!

Quizas quizás… tu me mientes al decir que vas al fútbol
es seguro que lo empleas como escusa
es seguro
quizás quizás… yo me entero alguna vez de la verdad!

Te seguiré y comprobaré si con otra vas,
no me engañarás
contigo iré y si no es así, tu verás…
con mama, mama, mama volveré!

Veo que el video de Gelu no está disponible, lo dejo en el encabezamiento y pongo aquí a Rita Pavone