Dime porqué los domingos por el fútbol me abandonas

Siempre me gustó esa letra, versión traducida interpretada por Gelu de una canción de Rita Pavone que en italiano dice lo mismo. Lástima que hace mucho que no se cumplía. Ayer fui al fútbol, en horario de la época de la Pavone, las cinco de la tarde. Aunque no hablaré del partido, sino de ir al fútbol a esa hora.

De entrada, es todo mucho más natural, es decir, el fútbol de dia (parece que) se juega para los van al campo, y no con esos focos que le dan un aire de espectáculo televisado, un gran plató del que los aficionados que van a verlo en directo son meros figurantes -en realidad es así-.

El Barça no jugaba en casa a las cinco desde hace más de dos años, desde la primavera de 2005, contra el Betis. Llegó a ir perdiendo 1-3, pero en el último minuto pudo empatar 3-3. Fue el primer partido que llevé a mi hijo al campo. Mi primer partido como hijo en el Camp Nou también fue contra el Betis. Creo que fue el último partido que jugó Krankl con el Barça, así que ha llovido. Perdimos 1-3.

Cuando en la versión 2005 íbamos 1-3 pensaba que esa simetría tendría algún significado cósmico. Al empatar a tres pensé que el mensaje era que las cosas iban a mejor, que la generación siguiente siempre mejora a la anterior. La señal divina había cambiado radicalmente en unos minutos. El caso es que en el fútbol hay que hablar siempre a posteriori, sobre seguro, sabiendo el resultado, y de ese modo sirve cualquier interpretación, por peregrina que sea.

En fin, ya me perdonaran -os trato de usted porque ahora dudo si perdonaréis lleva o no tilde- por la disgresión, pero es que ese horario es tan evocador como hablar del UHF o del Naranjito (en esa época se cantaba aquello de “el sol ilumina el estadio”, cosa imposible en esta época de focos). Peco de ombliguismo, ciertamente, porque muchos equipos sí juegan a esa hora.

En todo caso, esa imagen de sol y sombra, ese olor del puro -agradable mientras no lo tengas justo delante-, esa sobremesa de domingo con dosis extra de adrenalina, una buena bronca al árbitro -ayer se llevó un par- solamente se conciben un domingo a las cinco.

Por qué, por qué… los domingos por el fútbol me abandonas
no te importa que me quede en casa sola.
no te importa
por qué, por qué… no me llevas al partido alguna vez!

Quizas quizás… tu me mientes al decir que vas al fútbol
es seguro que lo empleas como escusa
es seguro
quizás quizás… yo me entero alguna vez de la verdad!

Te seguiré y comprobaré si con otra vas,
no me engañarás
contigo iré y si no es así, tu verás…
con mama, mama, mama volveré!

Veo que el video de Gelu no está disponible, lo dejo en el encabezamiento y pongo aquí a Rita Pavone

Una respuesta to “Dime porqué los domingos por el fútbol me abandonas”

  1. listenn Says:

    Yo estuve en el último partido que se jugó a las cinco, contra el Betis. Ese gol de Gio V.B. en el último suspiro.
    Es el horario perfecto para el invierno, con la humedad, pasadas las seis, siete de la tarde, acabas con los huesos hechos una trapo.

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