Porqué no voy al cine

Estoy un poco cansado de oir determinados mensajes repetitivos que se asumen sin más como certeza, sin dar más vueltas y buscar otras explicaciones. Uno muy recurrente es el que insiste en la contínua pérdida de espectadores en las salas de cine, que de manera evidentemente simplista se achaca “a la piratería y a Internet”.

Es verdad que los intermediarios sí son diferentes, pero al final de la cadena, son los mismos que bombardean con un montón de nuevos formatos, de la DS a la PS, del pack de series en DVD a la película de regalo en la revista, a la TDT o el pago por visión en sus diversos formatos.

Yo tengo muy claro que con tanta oferta, para hacerte salir de casa a hacer algo que puedes hacer en poco tiempo por mucho menos precio y seguramente mucho más cómodo, hay que dar razones más convincentes que un simple lamento por el poco respeto que hay en este país a la propiedad intelectual. No es lo mismo ver el partido en la tele que ir al campo, ni estar en el concierto en directo en la sala que en el salón de casa. También es verdad que ir al cine, estar con las luces apagadas y la gran pantalla es una sensación muy particular, pero desde luego tiene inconvenientes.

Yo últimamente solamente voy a ver películas para niños. Ir a ver las (cada vez menos) películas que me interesan es cada vez más raro. Me gusta ir al cine en versión original, lo que me condiciona algo la elección de salas. Luego está el precio. Como vivo fuera (fuera de cualquier sitio), tengo que ir en coche, lo que suele ir acompañado de gasto de aparcamiento. Comer algo antes de entrar, porque tampoco es plan de salir corriendo de casa, meterte en el cine y volver, ni cenar a las ocho de la tarde de prisa y corriendo. Suma la canguro y las entradas … y sale por un precio equivalente a cualquier otra actividad alternativa que no tiene un sustituto doméstico tan fácil como salir a cenar, ir al teatro … aunque cualquier día escribiré un “porqué no voy al teatro”.

Añadamos a eso que con frecuencia la gente come, bebe y habla en el cine como si estuviera en su casa. Esa magia que decía antes de apagarse las luces, y estar ahí ante la pantalla dispuesto a lo que fuera durante un rato, quizás todavía se podría percibir en esas sesiones de tarde semivacías, que por desgracia ahora no puedo frecuentar como hacía antes. A lo mejor cuando me jubile vuelvo.

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7 comentarios to “Porqué no voy al cine”

  1. Rotcod Says:

    Hombre, entiendo que la “magia” de ir al cine se ha ido perdiendo gracias a esa banda sonora adicional formada por sorbeteos de refrecos (con algún espontáneo erupto) y masticaciones de palomitas; pero si la alternativa al cine es tragarse los dvds piratas “del negro” con pésimo sonido y peor imagen entonces me bajo de la burra.

  2. Bela Says:

    Entiendo que las circunstancias obliguen Taz, pero el cine sigue siendo un espacio único. A pesar de lo que comentáis por arriba, el precio, la gente que responde a los protagonistas a lo “La rosa púrpura del Cairo”, los nuevos espacios cine-pubs, etc.
    A mí me llena el cine, me alimenta (sin palomitas), como casi ningún otro arte. En invierno, entre semana, con cuatro gatos es un placer. Creo que sigue habiendo cines que apuestan por historias interesantes o diferentes que permiten seguir disfrutando y aprendiendo. No creo que haya crisis creativa, sino, como bien decías, macrocines que apuestan por lo seguro. Y lo seguro sigue siendo el cine yankee, con el cual a niveles de marketing es imposible competir o las horteradas varias en forma de superproducción europea o española. Por suerte en Madrid, la oferta de cines en VO es amplia y se sigue encontrando buen cine.

    Al final los cines seguirán el camino de los vinilos o las cabinas de teléfono. Todo en un mismo aparato.

  3. El opositor Says:

    Comparto contigo el gusto por el cine en VO, pero donde es vivo es casi imposible poder verlo. Yo también soy uno de esos de los que últimamente no va al cine… no sé, ahora prefiero gastarme ese dinero en dos cañejas charlando con los amigos. Cuando estaba en la Universidad muchas veces me escaqueaba de algunas clases si había algún estreno interesante y la veía en la sesión de las 16:30, sólo con una persona más en la sala. Vaya gozada.

    Ahora también se llenan de niñatos que sólo van para liarla, la peli es lo de menos.

    Estaría bien que crearan un espacio de esos con todo lo que ha dicho Bela: salas de cine/al aire libre, cabinas de teléfono, recintos pequeños con tocadiscos para que la gente pueda escuchar el que le apetezca, etc. En fin, todas esas cosas que van cayendo en el olvido.

    Un saludo

  4. tacitus Says:

    Bienvenido, Rotcod. La alternativa nunca es esa que dices, me refiero a alquilar el DVD o esperar a que la “echen” en el plus. El año pasado sí grababa en vose películas de estreno pero se cerró el grifo.

    Y con Bela y Mariano (buena esa confusión de tu ciberamiga) en el fondo coincido, pero la frase es esa, las circunstancias obligan.

    Ir al cine y volar, dos cosas que siempre me ha gustado hacer se han convertido en un cognazo por el esfuerzo que exigen

  5. rotcod Says:

    Yo soy muy puritano con el cine. Los dvds son un lujo pues ofrecen muchas ventajas: verlos sólo en tu casa con sonido 5.1 , en versión original y con más comodidad que las salas de cine. El sofá y manta siempre gana a la butaca con chaqueta “no sé donde ponerla”.
    A mí muchas veces me cuesta disfrutar de una película en el cine, pues suelo acudir con muchos prejuicios (que no han de ser a la fuerza negativos) pues uno siempre ha oído comentarios buenos o malos (mega-promoción aparte). Por tanto, no es algo extraño que una película que me haya defraudado en el cine me sorprenda tras revidearla en casa.
    También la opción “esperar que la pasen en el Plus” es bastante aceptable, pues la calidad del cine actual a reducido los “must seen” al cero zapatatero (como diría anillo).

  6. listenn Says:

    A lo de la comida (padre he pecado), bebida (también, pero con agua bendita), añálede la ineptitud de los encargados de las salas y su gestión de la climatización.
    Esta Semana Santa padecí unas temperaturas pseudosaharianas, de las 15 horas locales aprox, mientras veía Pozos de ambición.
    Esto pasa en invierno, mientras que en verano, debe ser el encargado de los pingüinos del zoo, el que pone la climatización, pasando a temperaturas polares.
    Me gusta ir al cine, pero tiene el inconveniente de cualquier espectáculo o exhibición al aire cerrado. Meter al máximo de personas por centímetro cuadrado en cada pase. En este aspecto, el cine está algo por encima de los eventos deportivos y el teatro.

    Si aborreces los culebrones de la TVC, creo que intuyo porqué no vas al teatro.

  7. Rotcod Says:

    Por cierto, otros buenos cabrones son los acomodadores. Me jode mucho cuando medio minuto antes de que termine la película abren la puerta de salida.

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