Saludos confusos

La modalidad de saludo que más me gusta es la del saludo confuso. Sobre todo por lo que tiene de surrealista. El saludo confuso consiste en saludar a una persona por error, creyendo que es otra. El saludo confuso puede ser ocasional, en cuyo caso no es grave, o ser persistente, que ya es más preocupante.

Yo he sufrido el síndrome del SCP, el saludo confuso persistente. Y además me ha pasado un par de veces. El caso más agudo ocurrió hace años, en la facultad. Un amigo de un compañero mío que a veces se unía en algún corrillo, y al que conocía de vista, y de apellido, ni siquiera su nombre de pila, tenía un doble. Por suerte, la gente coincidía en eso conmigo. No era yo que estuviera loco, era que había otro tío por allí que se le parecía un montón. No sé si yo era el único, pero saludaba al doble más a menudo que al verdadero. Luego al darme cuenta dejé de saludar al doble, lo cual me ocasionó más de un problema de conciencia. Al fin y al cabo, él ya esperaba mi saludo. Yo, de reojo, claro, le miraba y le veía decepcionado. Era duro no saber que hacer, seguir con la farsa o afrontar la realidad. Por suerte, el curso acabó pronto, y creo que el doble, o el otro, no estoy seguro, dejó la carrera.

Lo del SCP debe ser hereditario. Recuerdo de pequeño ir con mi padre en coche. Pararse a hablar con uno que iba por la calle, intercambiarse unas cuantas frases corteses, preguntándose por la familia incluso y luego despedirse con gran amabilidad. Mientras subía la ventanilla, me dijo -“coño, que me he equivocado” y yo -“¿eh?” -“que me he puesto a hablar con ese y cuando ya llevaba un rato me he dado cuenta que no era el que yo pensaba”. Aún me río cuando me acuerdo.

4 comentarios to “Saludos confusos”

  1. El opositor Says:

    Vaya, qué casualidad. Ayer escribí sobre dobles y resulta que tú ya lo habías hecho.

    Genial, tío. Aunque no deberías de haberle retirado el saludo. Seguro que no pudo aguantar semejante ofensa y dejó la carrera por tu culpa 😀

    Un abrazo!

  2. Super yo Says:

    Yo ese problema en particular no lo tengo, pero no porque sea una persona atenta que sabe a quien saludar y a quien no, ni porque sea un irrespetuoso que no saluda ni a su madre, sino porque generalmente voy enrollado en mis propias conversaciones. Es decir, hablo solo y esto se ha transformado en una practica sumamente interesante ya que suelo caer en largas discusiones conmigo mismo que (por supuesto) no llevan a ninguna parte.

    Como decia Obelix cuando se referia a los romanos… “Estoy majareta”.

    🙂

  3. linoleo Says:

    la verdad es que se te queda cara de idiota cuando saludas a alguien y luego no es y te has equivocao, jajaja.

    Hay tambien un saludo que me gusta hacer desde el coche a la gente que no concoces, lo haces como si le conocieras, as’i firme y le dejas descolocao pensando quien era ese.

  4. tacitus Says:

    Como diría Mariano, o Romanones, vaya tropa.

    Uno saludando a desconocidos para dejarles en orsay, y otro que discute consigo mismo

    Obélix realmente diría “están locos estos uruguashos” 🙂

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