Archive for 31 julio 2008

Cerrado por V-a-c-a-c-i-o-n-e-s

julio 31, 2008

Es el segundo año que pongo este cartel. A la vuelta empezaremos la tercera temporada. Aunque hubo rumores de cancelación, porque la audiencia era por momentos discreta, los ejecutivos, siempre los ejecutivos, valoraron positivamente la fidelidad y alta calidad de los asiduos de este blog. Extraños picos de audiencia, como las 86 visitas del pasado 28 de julio también resultan lo suficientemente intrigantes para ayudar a que esto siga adelante, sin necesidad de matar a ningún personaje, ni recurrir a escenas gratuítas de sexo.

Es hora de cerrar esto por un tiempo. No creo que el calor derrita las ideas, pero sí que es mal compañero de las ganas de escribir. Tengo unos días antes de irme de viaje, y voy a ver si aprovecho para ver unas cuantas películas que tengo pendientes -ya empecé, con la argentina Tiempo de valientes, que recomiendo-, para acabar un libro -Creación de Gore Vidal, voy por los dos tercios, y empezar otro (a determinar), o incluso para no hacer nada, como en esas vacaciones de niño que tan bién reflejaban los maestros Sempé y Goscinny.

Haré un par de días de playa intensiva, y luego otros de mar y rocas, o sea menos estar tirado al sol -eso me aburre, sinceramente- pero igualmente bañarme en el mar, que es casi lo que más me gusta del verano.

Porque después de todo, lo de ir a Polonia quizás no sea tan buena idea, al menos no inmediatamente. El ambiente anda un poco revuelto por allí. Fuí a una agencia de viajes y me dieron este programa, un poco extremo para mi gusto. Así que un poco de sol y playa, y sobre todo mar, y a la vuelta lo veremos todo con más calma.

Popular en Polonia

julio 23, 2008

Polonia. Hasta ahora no había pensado ir a vivir allí. Pero me lo estoy pensando, porque creo que soy una persona popular y muy querida en ese país. Quizás me haya precipitado en mis conclusiones, o exagere un poco, y baste con hacer una minigira por aquellos lares. Pero ahora os cuento, y veréis que no me he vuelto majareta.

El caso es que repasaba una de las cosas que más me gusta mirar, por lo curioso que es: de donde viene la gente que llega aquí. Y me encuentro un enlace a una página de traducción en polaco. Era a la entrada que más visitas tiene en este blog con diferencia, la titulada Qué es tacitamente, un verdadero hit en el ciberespacio, número 3 en el google cuando buscas “tácitamente”. Total, que me encuentro esto.

Lo mejor de todo es que está TODO el blog traducido, incluso esta entrada, incluso estas palabras que estoy escribiendo ahora. Es más, si contestas, te traducirán también. Sospecho que buena parte de la inversión en I+D polaca va a parar a traductores febriles que están pendientes de lo que aquí se escribe.

No me diréis que no hace ilusión. Tanta que hasta he roto mi norma no escrita de no poner dos entradas muy seguidas, primero porque la imaginación no da para tanto, segundo porque desde el momento en que ponga esta, la anterior queda olvidada.

Así que entre Lato y Kieslowski, un nuevo héroe para el pueblo de Polonia: Milcząco.

Perplejidades breves

julio 22, 2008

Hay pequeños momentos, que pasan rápido, que son inesperados, que te dejan algo perplejo, pero que luego recuerdas durante mucho tiempo.

Yo hace años no llevaba nunca fuego, creo que lo hacía para fumar poco o alguna cosa así. Total, que solía pedir fuego por la calle. Una vez me dijo uno “tú ya me pediste fuego el otro día”.

Al contestador de casa llamaron una vez, dejaron un mensaje rarísimo, encargando unas cajas, pero como de adorno, no sé, una cosa muy extraña. Al cabo de un rato -supongo, iba seguido- la misma voz dice “hola soy el de antes, que me he equivocado (risilla nerviosa), perdone .. que burro (de él mismo)”

Un día estaba andando por la calle en Gijón. En un semáforo se me acerca un señor y me pregunta si el enfermo ya está mejor. Le dije que creía que me confundía con alguien; él se fiaba más de él mismo que de mí, así que volvió a insistir. Me preguntó si yo no era el marido de la hija de nosequien. Dije que no, bastante seguro, pero ya con un atisbo de duda. Rectificó y me dijo que era igual igual que él. Parece que tengo un doble en Gijón.

Cantando en el coche

julio 10, 2008

Advertencia: hay unos jadeos iniciales en el video

Cantar en el coche es una sensación liberadora. Sobre todo cuando te sale sin querer. No suelo llevar música en el coche, porque no hago trayectos largos, y tengo la impresión de que los CDs allí se estropean. A veces oigo la radio, pero me suelen cansar, y mira que pruebo emisoras, pero cada una a su estilo, aunque sean gente muy diferente también es bastante cansina. Y las emisoras musicales tampoco me acaban de convencer. Hace años escuchaba mucho Radio 3. Luego me cansé. No sé si fue un salto generacional o estilístico, pero pasó de gustarme lo que hubiera cada vez que la ponía a ocurrirme todo lo contrario.

Pero a veces cojo algún CD, o me grabo una de esas recopilaciones caseras, y me lo llevo. Y lo pongo varias veces. En una de esas, a veces me pongo a cantar sin darme cuenta, sin darme cuenta hasta que ya estoy cantando, y son buenos esos momentos, porque suelen ser espontáneos, y cantas porque te sale del alma. Así es esa escena de Kevin Spacey en American Beauty. A veces hay escenas de canciones en los coches muy logradas, como la de Wayne’s world cantando Queen, y otras mucho más forzadas, como esa en donde Julia Roberts es una madrastra (uy!) y canta con los niñastros Aint’ no mountain high enough, prueba de que una buena canción no te garantiza una buena escena cantando en el coche.