Archive for 26 octubre 2008

Memoria

octubre 26, 2008

Hoy me he encontrado a un señor que estaba muy despistado. Se ha puesto a hablar conmigo, y he visto que se había perdido, desorientado. Su conversación era coherente, podía seguir perfectamente el hilo de la conversación, pero en algún momento aparecía algún detalle. Le he llevado en coche a la estación, donde me decía que estaba su familia, luego ví que no era esa la estación que él decía. Así que nos sentamos en un banco, le pregunté si tenía algún teléfono al que llamar, me dijo que no, pero luego sacó una carterita y lo encontramos. Llamé, salió su hija, y me dijo que venía enseguida. Yo hablaba con él, era afable, me dijo su nombre, que tenía 80 años, y algunos otros detalles de su vida. Llegaron la hija y la madre, la esposa de este señor, que lo primero que me dijo fue que les fallaba la memoria -a los dos-. La hija, con paciencia y resignación, le preguntó al padre que donde había ido, que había dicho que iba al contenedor a tirar la basura, y había pasado más de una hora. Él contestó que había empezado a caminar. No era la primera vez que lo hacía, antes llevaba una pulsera, pero le molestaba y se la quitaba, esperaban ahora una especie de localizador que pudiera llevar junto al cinturón. Me despedí con una sonrisa, amarga. Me fuí con pena.

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I guess that’s what they call him the Boss

octubre 10, 2008

Con título inspirado en canción de Elton John, me quiero referir al concierto que Bruce Springsteen dio en Barcelona, hace ya unos meses, el 20 de julio. En realidad dio otro el dia anterior, pero solamente pude ir a este. A Bruce le había visto hacía un par de años con la Seeger Sessions Band, y ya me había sacado una espinita que llevaba clavada, la de no haberle visto cuando pasó por aquí en 1988, en dos ocasiones, una con su E Street Band, otra compartiendo cartel con Sting, Peter Gabriel, el Ultimo de la Fila, Yossou N’Dour y Tracy Chapman en el marco del Amnesty Tour. Luego volvió a Barcelona varias veces, una incluso quedó grabada en un espléndido DVD. Pero en ninguna de esas ocasiones sentí demasiado el perdérmelo, al menos no tanto como en 1988.

El caso es que tenía ganas de una buena sesión de rock con full band. He podido ver en directo a la mayoría de mis artistas favoritos, y me faltaba ver a este grupo de gente que llevan ya más de 30 años, de hecho ya se acercan a los 40 haciendo música. Además, soy un moderado fan de Bruce, he comprado varios discos y DVDs suyos, conozco su discografía, pero sin excesos, me he centrado como con la mayoría de gente que me gusta en sus directos, y por eso hasta que uno no le ve en directo, a él especialmente, el círculo no se completa.

Tres horas de show, con muy pocos momentos de bajón, con un montón de grandes subidones, con falsas improvisaciones hechas muchas veces ya pero que tú te las crees, porque para él es como si lo hiciera por primera vez, con un magnetismo brutal, dominio de las masas, y complicidad con unas pantallas de realización exquisita que permitían vivir un montón de detalles.

Me faltaron algunos de mis temas favoritos suyos, pero no cambio el repertorio que me tocó por si acaso me quedase sin el principio brutal con ese 10th Avenue Freeze-out, la fantástica Rosalita siempre siempre magnífica, el American Land totalmente fiestero que me recuerda a Eurodisney y la atracción de Piratas del Caribe o un Spirit in the night cuya introducción aún me resuena. Sí, Bruce, I can feel the spirit.

Comprad, comprad mis hermosos jabalíes

octubre 1, 2008

Creo que a todos nos pasa. Oir hablar de un jabalí y acordarnos de Obélix. Durante años de pequeño imaginaba que el jabalí debía ser el manjar más delicioso. Con el tiempo me enteré que no era tan bueno, que en realidad su carne es dura y no muy sabrosa. Pero no deja de quedarme una sombra de duda. Será que no lo saben cocinar tan bien como en la tribu de galos irreductibles.

Las montañas cercanas a Barcelona están llenas de jabalíes. Bueno, decir lleno quizás es un poco exagerado, pero solamente un poco. En la sierra de Collserola se reproducen como conejos, se acostumbran a la presencia humana, y con toda naturalidad se acercan a núcleos urbanos. Se cruzan en la carretera con relativa frecuencia. Yo conozco un par de personas que han tenido encuentros funestos con jabalíes. Funestos para el jabalí, que suele salir muy mal parado, y funestos para el coche. Un vecino que madruga para hacer footing se ha encontrado un par de veces jabalíes rondando. Para que luego digan que madrugar y hacer deporte es bueno.

Otras veces, como en este de la foto, solamente quieren jugar un rato, ahí va ese directo al columpio. O acabamos adaptándolos como animales de compañía, o nos convertimos a la dieta Obélix. Al fin y al cabo, no es ninguna idea descabellada. En Japón hay medusas de 200 kilos, y una de las soluciones para acabar con los problemas que ocasionan es hacerlas formar parte de su dieta.Si no puedes con ellos cómetelos, o llévalos al parque.