Ni Facebook ni leches

Creo que la primera vez que oí hablar de Facebook fue a finales del pasado año 2007. Fue mi jefe el que comentó que en los EEUU era el último grito internáutico. Me sorprendió, porque me considero mejor preparado que mi jefe para hablar de últimos gritos internáuticos en los EEUU. Su explosión y consolidación -la del Facebook, digo, no la de mi jefe- aquí ha sido espectacular. Se empezó a hablar en la prensa, primero en el marco de noticias económicas muy especializadas, luego en secciones de tecnología, y en febrero de 2008 o así ya se empieza a hablar con mucha mayor frecuencia. He vuelto a recurrir a la hemeroteca de la Vanguardia. Tienen 114 referencias a Facebook, 11 son anteriores a diciembre de 2007, a finales de enero iban por 23.

Desde el verano para aquí oigo repetidamente “¿sabes lo que es Facebook?” y/o “¿tienes Facebook?“. Me ha llamado la atención que lo dice gente muy diversa, en edad, en intereses. Eso sí, todo el mundo coincide: “no sirve para nada“.

Bueno, algunos le encuentran una utilidad, aunque sea marginal: está toda mi clase, me dijo un licenciado reciente. “Puedes encontrar amigos de cuando eras pequeño” me comentó otro, al que no veía yo especialmente proclive a mirar hacia atrás. Quiero decir, yo sigo en contacto regular con bastante gente que conocí antes de los 20, y con algunos que conocí antes de los 10. No me hace falta estar en una red social para eso.

Al final otro argumento repetido, “está todo el mundo“. Yo digo ¿qué mundo?. Y pienso en aquello que me decía mi abuela, “¿si ese se tira por la ventana tú también te tiras?”, argumento un poco tramposo por la hiperbóle que comporta, pero que ahora comprendo mejor.

Me parece alucinante la facilidad con la que la gente ofrece por ahí datos personales, y fotos que pueden ser vinculadas a personas con nombres y apellidos, y profesiones. Porque eso es lo más curioso de Facebook, la facilidad con la que mezcla trabajo y ocio, debe ser en eso en lo que consiste una red social. Me contaron un caso, que no debe ser único, totalmente contrastado: los encargados de un proceso de selección habían estado mirando, y comentando, las fotos en bañador que tenía en su Facebook una chica que había enviado un CV. Otro más, antes de decidirse por un candidato en otro proceso, buscaron en su Facebook, y lo que vieron no les gustó. Seguro que pronto leeremos historias como aquellas que venían en las míticas cartas en cadena (mucho más románticas que un frío e-mail): “Wilson Sarmiento fue abandonado por su mujer y despedido de su trabajo después de que publicase imágenes en Facebook de una fiesta de Navidad en la oficina“. Seguro que Wilson se lo pasó bien, pero le hubiera ido mejor si no hubiera tenido Facebook.

Tampoco tengo eso del Messenger. A ver si al final el raro voy a ser yo.

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15 comentarios to “Ni Facebook ni leches”

  1. tacitus Says:

    Si antes lo pongo … cambiamos Sarmiento por Favreau

  2. linoleo Says:

    No me gusta , es el más cotillo de todos, yo tengo myspace y reconozco que he caido en estas tentaciones de mostrarte en la red por doquier, que raro es todo.

  3. Lipgloss Says:

    Como lector no puede ser más oportuna la entrada, acabo de cerrar mi cuenta de Facefool (tras haberme hecho fan de “Barbarella” y “Miss Jane Fonda”) y barruntaba cosas parecidas. Me mandaron la invitación no hace demasiado y acepté por no hacer el feo, no muy convencido, porque nunca he tenido página personal, ni blog, ni fotolog, ni nada por el estilo, pero sin darle muchas vueltas al asunto…bah, total, si lo hacen todos. Que se me lleve la corriente, algo tendrá el agua cuando todos la bendicen.

    Lo uso para la parida instantánea (cual nicks y subnicks del msn), para hacerme fan de cosas (aplicación muy cachonda) y para cotillear los perfiles del resto de comuneros. Como cualquier otra red social de éstas, resulta tan divertido como delirante, según el momento y la página que se visite. En cuanto al tratamiento de datos personales, sería de cuestión de echarle un vistazo al derecho positivo, seguro que se dan de patadas. Google, sin ir más lejos, atenta contra la legislación vigente y además es inatacable (en palabras del director de la agencia de protección de datos, de una conferencia en la que estuve): basta con poner el nombre y apellidos de alguien conocido (la chica que te gusta, algunos lo hacen…me han dicho) y con un poco de suerte aparece alegremente el DNI, como mínimo. A rastrear.

    Parece ser que las opciones para configurar qué elementos se hacen públicos son amplias, el usuario puede escoger revelar sólo cierta información. Pero por lo que he trasteado hasta el momento, me da que no se recorta mucho. Reina más bien el impudor y el exhibicionismo chungo a la fotolog…que además son contagiosos. Encuentras a un colega, de quien tienes buena opinión formada, que ha llenado el perfil de fotos fiesteras, a cual más ignominiosa, y ya dudas. Bah, total…si lo hacen todos.

    Sigo leyendo el resto de entradas.

    Ah, y enhorabuena por el currele del Nova. A mí me costó encontrar tiempo para votar, montar el tinglado africano tuvo que ser jodido.

  4. luna Says:

    pues yo tengo myspace, blog, y una cuenta en http://www.hi5.com que es un tipo facebook pero mas antiguo, en fin, que ya tengo bastante que actualizar y donde colgar fotos, aunque para alguien que quiera conocer gente me imagino que si sirve, o por si tienes muchos amigos o familia around the world pues es una manera rapida y facil de ponerte al dia, al menos yo lo uso para eso
    aprovecho para invitar a lord tacitus a que se apunte a mi nuevo blog 🙂
    gracias,
    luna

  5. Heleatletica Says:

    Lo mío ha sido la pereza y no el querer preservar mi intimidad. Siento que no tengo tiempo para un facebook en mi vida ahora mismo. Y entre los blogs y los foros que frecuento, los correos que intercambio y alguna que otra conversación del messenger ya robo suficiente tiempo al trabajo y también, esto lo digo con algo de pena, al tiempo de ocio.

    En cualquier caso esto de Internet es increible. Leí ayer este artículo y esta mañana en el autobus venía pensando en ello. Encuentras en un foro o en un blog a gente, a personajes con los que te identificas de una forma o de otra. Sientes una mayor sintonía hacia esas personas o tus gustos y preferencias coinciden más. Comienzas a frecuentarlas y de pronto ha pasado un año y te sientes agusto con ellos, hablas de asuntos triviales, compartes musica, charlas de fútbol, de trabajo… de mil cosas, como con cualquier amigo…

    Hasta que un día vas en el autobus y de repente reparas en que no sabes su nombre. Y eso también es un poco triste.

  6. tacitus Says:

    A mí lo que me sorprende más es esta combinación de ocio y negocio. Datos profesionales mezclados con frecuencia con cosas personales.

    Ayer leí otra noticia sobre los peligros del facebook , aunque yo esta la enmarco en los peligros de la gilipollez, más bien

    Es verdad que uno en foros y sitios así entra en contacto con gente con la que se puede tener mucha afinidad. De hecho, más que con algunos amigos, aunque estos sean amigos, y los otros no, o no en el sentido tradicional-

    Luna, me lo apunto. 🙂

  7. luna Says:

    olé taci 😉

    pues yo gracias a un foro de internet conoci a mi esposo, y tambien a unos cuantos nuevos (y buenos) amigos, aunque claro, les conozco solo por el nick…

  8. listenn Says:

    Yo intenté montar un grupo de Y! para la difunta drinki, pero, como honorable funcionario, me parecía demasiado trabajo y poco rendimiento.
    Lo de “Puedes encontrar amigos de cuando eras pequeño y/o colegio, y/o instituto y/o…”, es la mejor promoción de esta cosa.
    Que al final, todo se reduce a partir un foro en trocitos. Amos eso creo yo…

  9. Heleganz Says:

    Estará todavía en las Ramblas celebrando el gol de Messi?

  10. tacitus Says:

    jaja

    Pues el gol de messi me pilló que me iba ya, porque salir dos minutos antes es llegar casa casi media hora más pronto. Total, que estaba todo el mundo sentado, siempre hay gente en las bocas (vomitorios ¿no?) pero esta vez no, así que me quedé allí.

    En ese momento llovía bastante, yo iba con una capa de esas de lluvia, larga, de las que venden en Eurodisney, amarilla, con un Mickey Mouse a la espalda, acordándome de Góngora, y empecé a dar saltos como Fernando Vázquez en sus tiempos del Compostela. Luego lo pensé: me hubiera gustado haberme grabado

    Está a puntito “¿Os dáis por aludidos?”

  11. agarkala Says:

    Una pregunta que me corroe, ahora que leo lo del proceso de selección y las fotos en bikini. ¿Cómo es posible que las viesen, si supuestamente una persona en facebook te ha de agregar como amigo para que puedas acceder a su perfil, fotos y datos personales? Admitir en tu “círculo de amistades” alegremente a alguien que no sabes ni quién es ni has tenido el mínimo trato con él, trae estas cosas. En internet y fuera. Otro asunto son los datos personales que pongas en Facebook; hay algunas reglas mínimas de prudencia, ni teléfono, ni dni ni dirección física. Si sigues este mínimo, veo muy complicado que te puedan ver borracho en la fiesta de tus colegas o sacándote un moco mientras ves la tele en una foto robada por tu primo.

  12. tacitus Says:

    Bien visto, Agarkala. Como no gasto de eso no había caído. Pero imagino que la gente no es demasiado selectiva a la hora de agregar o ser agregado. Según deduzco de cosas que leo hay como “clubes” o como se diga, donde se apunta la gente ¿no?. También depende, digo yo, porque como en todo hay mirones y mirados, gente que entra a mirar y gente que entra a que le miren.

  13. luna Says:

    ojito, que yo recibi una invitacion del señor keizz y solo le di click un link y ahora me he enterado que estoy de alta en el famoso facebook y hasta tengo mensajes y todo
    da miedo

  14. agarkala Says:

    Lo cierto es que yo sí tengo perfil en facebook y básicamente le encuentro dos utilidades. Una, como ocio, y dos, es como una especie de agenda viviente, ya que me va informando de las idas y venidas de amigos y conocidos. No tengo a nadie más. El problema creo que se reduce a la incapacidad de manejar tanta “información” como ofrece internet y la imposibilidad de determinar qué es lo que ocurre realmente cuando le das a un link, como comenta luna.

    Si la mayor parte de nosotros no se lee la letra pequeña de lo que firma o acepta, por este medio aún es más complicado. Como antiguo técnico de sistemas, yo siempre he recomendado: uno, leer lo que aparece en la ventana, y dos, ante la duda, “Cancelar”, “No” o eliminar el correo.

    Hablando de links, me he tomado la libertad de enlazarte en mi blog, si no te importa. Igual ya lo has mirado, estás aquí:

    http://barcossinhonra.wordpress.com

  15. CJ Says:

    En el facebook, si no tienes marcado tu perfil como privado, lo puede ver cualquiera. Y luego están los “amigos” que cuelgan fotos impresentables y te etiquetan con tu nombre y dos apellidos.
    A mí me parece un poco (los perfiles públicos y tal) otra forma de demostrar cómo molo y qué de amigos tengo… Pero igual es que soy un poco insociable.

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