Archive for 30 enero 2009

Pep Guardiola y la táctica de Iñigo Montoya

enero 30, 2009

Esto de las rotaciones no es nuevo. Lo han practicado con mayor o menor éxito diferentes entrenadores. Unos utilizan esa expresión con naturalidad, como dando a entender que es una filosofía de vida. Benítez, por ejemplo, al que acusaba la pérfida prensa albion de marear a los jugadores. Otras veces, los cambios de cuatro jugadores de un partido a otro se apoyan en la imprevisibilidad. Estoy convencido de que Johan y Charly preparaban las alineaciones la misma mañana del partido. Leían los periódicos, y luego sacaban un equipo que no hubiera dicho absolutamente nadie. Me los imagino descojonados, ”este no la asierta ni uno”, diría el Profeta.

Lo de Pep no sé muy bien a qué obedece. A lo mejor hay estudios exhaustivos de los parámetros biométricos de cada jugador, que además reflejan exactamente qué día y a que hora conviene a un jugador estar en el campo, en el banquillo en la grada o en su casa. Pero me parece que lo de las rotaciones del Barça actual es algo más sofisticado y simple a la vez. Consiste en no sacar lo mejor de tí hasta que el enemigo se haya confiado. No dar por tanto un once titular fijo, sino irlo cambiando como en una ruleta.

Es la táctica de Iñigo Montoya. Sí, el de “hola me llamo Iñigo Montoya, tu mataste a mi padre, prepárate a morir”. Esa táctica consistía en dar ventaja al contrario. Luchaba con la izquierda, y al cabo de un rato revelaba el secreto. No soy zurdo, decía, y machacaba al desconcertado rival. Claro que eso le servía con los españoles como él. Si embargo cuando se encontró al pirata Roberts, patrocinado sin duda por multimillonarios rusos o americanos -y encima con un capitán escocés al mando- el truco le sirvió de poco. Roberts también lo aplicaba y lo noqueó. Por eso, hay que tener cuidado, que una cosa es dar un poco de ventaja, y otra es jugar con una mano y un pie atados. Eso es lo que pasa si de golpe pones a 6 que nunca juegan juntos.

Miremos el lado positivo. Un efecto colateral es que en el futuro, cuando se recuerde al Barça campeón de 2009, los niños recitarán de carrerilla la alineación ganadora, no de 11 sino de 15 o más: Valdés Alves Puyol Piqué Marquez Abidal Touré Xavi Iniesta Keita Busquets Gudjohnssen Messi Henry y Etoo.

Gafas

enero 9, 2009

Llevo gafas. Seguro que muchos lo sospechábais.

Desde los 19 años, si no recuerdo mal. La primera vez que fuí al oculista debía tener 8 ó 9 años. Me dijo que tenía vista de águila. Recuerdo bien ese día. Me dilataron la pupila, y luego estuve un par de horas que lo veía todo borroso. A esa edad, una experiencia así dejaba huella. Me acompañó mi abuela, y a la salida me compró un perrito caliente. Durante años llevé ese diagnóstico con orgullo. Entonces aún no era Tacitus, era Vista de águila.

Pasaron los años, y un día se me ocurrió mirar alrededor y ver que yo era el único de la sala que arrugaba los ojos para mirar los títulos de crédito. Hoy en dia eso no me pasaría, porque voy muy poco al cine y en la tele nunca dan los títulos de credito. Seguiría siendo levemente miope.

Cuando te pones gafas por primera vez lo ves todo más claro. De repente te pasa por la cabeza que tal vez has estado llevando una existencia un poco difusa, ligeramente desenfocada. En seguida te das cuenta de que no tiene nada que ver una cosa con la otra.

Mis primeras gafas fueron horribles, aún las tengo por ahí, eran de pasta, como de un color resina, y cuando miro fotos de esa época lo único que me escandaliza verdaderamente son esas gafas. Luego me pasé a la montura más ligera, sin llegar a la redondez de las típicas gafas Lennon, un poco ese tipo de gafas, doradas en ocasiones,en forma ovalada con frecuencia.

Una vez iba con un alemán por la calle, en Alemania. Era estrecha, solamente de un carril para coches. Semáforo rojo, no venía nadie. Me paro. Me empuja suavemente la espalda y me dice “un poco de anarquía”. Lo dijo sonriendo, y en alemán, pero lo decía en serio. Aunque no me considero una persona conservadora, ni aburrida, nunca he hecho grandes cambios de imagen, ni en peinado, ni en forma de vestir … pero ahora me he decidido por unas gafas como las de la foto, de pasta y negras. Un poco de anarquía.

Acabo con un chiste, y la versión -mejorada, en mi humilde y nada imparcial opinión- que hizo mi hijo pequeño. El original dice -“Yo a mi hijo le he puesto gafas” -“Vaya, que nombre más feo”. La versión dice -“¿Cómo te llamas?” -“Gafotas” -“Que feo eres”.

Ombligo

enero 7, 2009

Hoy he venido a hablar de mi blog. A mirarme un poco el ombligo, vamos. Casi dos años y medio de andadura. Noventa entradas (sin contar esta), cuatrocientos cincuenta y cinco comentarios y más de veinticinco mil visitas, para ser exactos 25.363 en el momento en que escribo esto (me acabo de acordar de la portada de Astérix y Cleopatra). Son cifras modestas para lo que es internet, cualquier foro, casi cualquier blog, pero grandes para mí. Quería hacer una frase épica, pero las que se me ocurren ya están cogidas. Un pequeño paso para mí, un gran paso para la humanidad, o desde lo alto de estas pirámides cuarenta siglos nos contemplan , por ejemplo.

Parece que mi techo son las 137 visitas en un día. En concreto he llegado dos veces a esa cifra. Según mi servicio de documentación, textualmente, el Monday, January 22, 2007 y el Wednesday, November 26, 2008 en plena efervescencia de popularidad en Alemania (como suele decirse, la cursiva es mía, no de mi servicio de documentación). Tengo un amigo que abrió un restaurante, le fue muy bien, pero al principio había noches que no entraba ningún comensal. A mí también me pasó. Ahora hace tiempo que no hay cero visitas, pero tuve días de esos.

Me he reído un montón con algunas respuestas, sin ir más lejos las del Popular en Alemania. En su día el del precio del pan -el segundo más visto- fue muy popular. Era la idea de cuanto vale un café que le preguntaron a ZP en aquello de tengo una pregunta para usté, pero en una campaña anterior. Me gustan los comentarios que van desvariando y se acaban alejando del todo de la cuestión inicial. Algunos que me parecen bastante sorprendentes, como por ejemplo los del club de los villanos.

Otro día hablaré de las llegadas aquí a través de buscadores, cosas que la gente busca y que a veces asombran. Escribí el Qué es tácitamente ante el número de visitas tan grande que tenía buscando su significado. La letra de El partido de fútbol, esa que dice porqué los domingos por el fútbol me abandonas es muy buscada, a lo que se ve. La actualidad se deja sentir. Hoy ha venido bastante gente (ejem, siete visitas) buscando información sobre Cunningham, el aplauso del público del Camp Nou a un jugador visitante.

Al empezar esto se me había ocurrido poner una foto mía con nueve meses o así. En su momento me pareció una buena idea, hoy no me lo parece. A veces ocurre: uno a punto de dormir tiene una idea que cree que es genial. Luego al día siguiente, a la luz del sol, la cosa cambia. Por suerte el sistema nunca duerme y se percató a tiempo. Solamente me dejó subir ese ojo que, muy abierto y con algo de asombro, no deja de mirarlo todo.

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Os dejo un doble ranking, de visitas, y de favoritos personales. Como pasa a menudo con los cineastas o los grupos de música, por ejemplo, siempre queda la sensación de que “los primeros discos/sus primeras pelis eran mejores“. En realidad es difícil elegir entre cosas que uno ha escrito, porque al fin y al cabo, todas son propias, y a todas las quiero igual. Por eso ni siquiera he llegado a diez, y me quedo con siete.

LOS MÁS VISTOS

Qué es tácitamente 4.343 Más estadisticas
El precio del pan 1.405 Más estadisticas
Dime porqué los domingos por el fútbol 1.183 Más estadisticas
Buffet 749 Más estadisticas
El club de los villanos y el eje del mal 653 Más estadisticas
AVE 253 Más estadisticas
Luke, soy tu padre 233 Más estadisticas
Y también dos huevos duros (o cincuenta 202 Más estadisticas
Popular en Alemania 185 Más estadisticas
Perdido en el supermercado 159 Más estadisticas

FAVORITOS PERSONALES

El club de los villanos y el eje del mal

Luke, soy tu padre

Profesor Baba

Tirones y guardones

La sombra de un cliclista

El maravilloso mundo del fútbol infantil

El oro de Augusto